Por Dana Rodríguez
Ciudad de México, 8 de septiembre de 2026.— El crimen organizado encontró nuevas puertas para acercarse a niñas, niños y adolescentes: ya no sólo opera en las calles, también puede hacerlo a través de redes sociales, videojuegos y plataformas digitales, alertó la diputada del PAN Laura Álvarez Soto.
La presidenta de la Comisión de Atención al Desarrollo de la Niñez del Congreso capitalino exigió una estrategia coordinada entre autoridades, escuelas y familias para impedir que organizaciones delictivas capten a menores aprovechando situaciones de vulnerabilidad.
“Ningún grupo criminal puede llegar antes que el Estado a nuestros niños”, advirtió.
Álvarez Soto sostuvo que el reclutamiento de menores debe entenderse simultáneamente como un problema de seguridad pública y como una grave vulneración de los derechos de niñas, niños y adolescentes.
Según estimaciones de organizaciones civiles referidas por la legisladora, más de 30 mil menores podrían estar vinculados con grupos delictivos en México. Sin embargo, señaló que la inexistencia de una estadística oficial única y actualizada dificulta conocer las verdaderas dimensiones del problema.
“Si el crimen organizado logra reclutar a un niño antes que el Estado, estamos llegando tarde. No podemos normalizarlo ni tratarlo como un problema ajeno”, enfatizó.
El reclutamiento también puede comenzar en una pantalla
Uno de los principales focos de atención planteados por la diputada está en el entorno digital.
Álvarez explicó que las organizaciones criminales pueden aprovechar redes sociales, videojuegos y otras plataformas para contactar a menores, generar vínculos de confianza y eventualmente intentar incorporarlos a actividades ilícitas.
“La amenaza ya no está solamente en la calle. También puede llegar al teléfono de nuestros hijos”, advirtió.
A ello se suman factores de vulnerabilidad como abandono escolar, violencia, pobreza, falta de oportunidades y problemas en el entorno familiar.
Por ello, la diputada planteó una estrategia preventiva que involucre directamente a escuelas y familias, con capacitación para detectar señales de posible captación y protocolos de actuación ante ausentismo, abandono escolar o cambios significativos de conducta.
También propuso establecer canales seguros de denuncia, fortalecer la prevención de riesgos digitales y ampliar las alternativas educativas, culturales y deportivas, así como la atención psicológica y las oportunidades dirigidas a adolescentes.
Álvarez Soto adelantó que buscará impulsar desde el Congreso capitalino una agenda de coordinación institucional para enfrentar el fenómeno.
“No vamos a enfrentar al crimen organizado únicamente con patrullas. Necesitamos escuelas que protejan, familias acompañadas y comunidades con oportunidades”, afirmó.
La legisladora cerró con un llamado dirigido a todas las fuerzas políticas para colocar la protección de los menores por encima de diferencias partidistas.
“Un niño reclutado no es un delincuente que el Estado perdió. Es un niño al que el Estado no protegió a tiempo”, sostuvo.








