Por Dana Rodríguez
– Brugada plantea duplicar la producción capitalina, instalar tortillerías en las Utopías y ampliar la venta directa de alimentos del Suelo de Conservación.
Ciudad de México, 29 septiembre 2026.— Llevar el maíz nativo de las parcelas a las tortillas y acercar a los agricultores con las familias es la apuesta anunciada por Clara Brugada, quien fijó como meta duplicar la producción de este grano en la capital.
Durante la inauguración de la Gran Elotiza Nacional en el Zócalo, la jefa de Gobierno informó que la Ciudad de México produce actualmente cerca de ocho mil toneladas de maíz al año, en más de cuatro mil hectáreas donde se cultivan nueve razas.
El proyecto tiene una vertiente que toca directamente la alimentación cotidiana: cada una de las 100 Utopías previstas al término de su administración contará, según anunció, con una tortillería de maíz nativo.
A esta propuesta se suma la construcción de la Utopía Centli, en San Miguel Topilejo, Tlalpan, un espacio de 40 mil metros cuadrados dedicado a divulgar la historia y la cultura del maíz.
“Llevamos el maíz nativo de la milpa a la tortilla y de la tortilla a la mesa”, afirmó Brugada al explicar los objetivos de su política para el campo capitalino.
La estrategia también contempla impulsar el uso de maíz nativo en restaurantes y taquerías, así como fortalecer las Tiendas de la Tierra, mediante las cuales se comercializan productos del Suelo de Conservación directamente con los consumidores.
De acuerdo con la mandataria, este esquema ya cuenta con puntos fijos en las Utopías y 15 puntos móviles en distintos lugares de la ciudad. Su propósito es reducir intermediarios y acercar los alimentos del campo a las mesas capitalinas.
Para 2027, anunció la puesta en marcha del Mercado de la Tierra, un espacio público donde agricultores podrán vender alimentos, plantas y flores a mayor escala. La intención, señaló, es favorecer la comercialización directa y los precios justos.
En materia de apoyos, Brugada destacó una inversión superior a mil millones de pesos anuales para el programa Altépetl, que beneficia a casi dos mil 500 productoras y productores del Suelo de Conservación.
También recordó el decreto de 2025 que declaró a la capital territorio libre de maíz transgénico y mencionó la creación de infraestructura para analizar y preservar las semillas, además de diez Casas de las Semillas para su intercambio y comercialización.
Los anuncios colocan un reto concreto para la administración: convertir la protección del maíz nativo en mayor producción, oportunidades para los agricultores y acceso cotidiano a estos alimentos para la población.






