Por Dana Rodríguez
– La Casa de Cultura Alfonso Reyes está en el centro de un desacuerdo por su entrega; la alcaldesa pide revisar documentos y proteger a sus usuarios.
CDMX, 13 octubre 2026.- Alessandra Rojo de la Vega llamó a Clara Brugada a dialogar sobre el futuro de la Casa de Cultura Alfonso Reyes, luego de informar que el Gobierno de la Ciudad de México solicitó a la Alcaldía Cuauhtémoc entregar el inmueble recientemente rehabilitado.
La alcaldesa planteó que la revisión de documentos debe conducir a una solución que preserve el servicio a quienes utilizan el espacio cultural, cuya presencia en la demarcación se remonta a varias décadas.
“Hablemos, revisemos los documentos y construyamos una solución que proteja a quienes utilizan todos los días este espacio. Aquí siempre hay disposición para resolver”, afirmó.
El llamado combina una propuesta de diálogo con el anuncio de una defensa legal. Rojo de la Vega sostuvo que su administración recurrirá a las instancias correspondientes para defender la permanencia de la casa de cultura y procurar que continúe abierta.
Según la funcionaria, el oficio enviado por el Gobierno capitalino reconoce que el inmueble ha estado bajo responsabilidad de la Alcaldía Cuauhtémoc desde 2009. Sin embargo, el boletín no reproduce el documento ni precisa los fundamentos de la petición de entrega.
La rehabilitación reciente es otro de los puntos que la alcaldesa puso sobre la mesa. Mediante una alianza con la Fundación del Dr. Simi, la demarcación realizó trabajos en salones, puertas y áreas que necesitaban mantenimiento.
“¿Por qué quitarle a las vecinas y vecinos un espacio que acabamos de recuperar para ellos?”, preguntó.
El desacuerdo deja pendiente conocer qué motiva la solicitud del Gobierno de la CDMX y cómo se garantizaría la continuidad de los servicios culturales si cambia la administración del inmueble. La información difundida por la alcaldía no incluye una respuesta de las autoridades capitalinas ni anuncia la suspensión de actividades.
Por ahora, Rojo de la Vega colocó la atención en los usuarios y pidió a Brugada construir una salida mediante la revisión documental y el diálogo institucional.







