Por Dana Rodríguez
- Olivia Garza llama a mantener una relación institucional con el Gobierno capitalino y sostiene que el Legislativo deberá ejercer su autonomía sin convertirla en confrontación
Ciudad de México, 1 de septiembre de 2026.– El Segundo Informe de Gestión de Clara Brugada ya está en manos del Congreso de la Ciudad de México y la presidenta de la Mesa Directiva, Olivia Garza de los Santos, aprovechó el acto protocolario para establecer las reglas políticas con las que pretende conducir la relación entre el Legislativo y el Ejecutivo capitalino.
Ante César Cravioto Romero, secretario de Gobierno y responsable de entregar el documento, Garza dejó claro que recibir el Informe no significa emitir anticipadamente una aprobación o rechazo sobre la administración capitalina.
“Hoy nos corresponde recibirlo”, afirmó.
La legisladora sostuvo que habrá tiempo para analizar resultados, contrastar cifras y realizar las valoraciones correspondientes sobre el gobierno de Clara Brugada.
Por ahora, dijo, el Congreso debe respetar los tiempos y procedimientos establecidos en la legislación.
Pero detrás del protocolo apareció el mensaje político.
“Ni la colaboración debe confundirse con subordinación ni la autonomía debe entenderse como confrontación permanente”, expresó desde el recinto de Donceles.
La definición coloca sobre la mesa uno de los temas centrales para el nuevo año legislativo: hasta dónde llegará la colaboración del Congreso con el Gobierno capitalino y qué tan intenso será el contrapeso parlamentario frente a las decisiones del Ejecutivo.
Garza sostuvo que ambos poderes tienen responsabilidades diferentes, aunque comparten una obligación común con los habitantes de la Ciudad de México.
“Somos poderes con responsabilidades distintas, pero vinculados por un mismo mandato: servir a quienes habitan esta capital”, expresó.
La presidenta de la Mesa Directiva también adelantó que el Congreso asumirá posteriormente la revisión del Segundo Informe bajo criterios de pluralidad y respeto a las normas parlamentarias.
“El Congreso sabrá cumplir con su responsabilidad cuando llegue el momento procesal correspondiente”, aseguró.
Garza pidió a César Cravioto transmitir a Clara Brugada la disposición del Poder Legislativo para mantener una relación sustentada en el diálogo y la legalidad, pero también en el respeto a las facultades propias de cada poder.
Así, una ceremonia que pudo limitarse a la fotografía institucional terminó dejando una definición para el nuevo periodo en Donceles.
El Gobierno entregó cuentas.
El Congreso las recibió.
Ahora vendrá la etapa en la que Morena, PAN, PVEM, PT, Movimiento Ciudadano y el resto de las fuerzas políticas tendrán que discutirlas, cuestionarlas o defenderlas desde la tribuna.
Y Olivia Garza dejó planteada desde el primer momento la línea que pretende seguir desde la Presidencia del Congreso: cooperación institucional, pero sin subordinación.








