Por Arturo Gutiérrez
- La alcaldesa cae al segundo lugar; José Carlos Acosta sube hasta 25% y convierte la sucesión de Xochimilco en una batalla de tres
Ciudad de México, 14 de septiembre de 2026.- La sucesión en Xochimilco dejó de tener una candidata natural.
La nueva encuesta de SondeoElectoral.mx sacudió la competencia dentro del bloque Morena-PT al colocar a Erika Rosales con 33%, desplazar a Circe Camacho al segundo sitio con 27% y registrar un fuerte posicionamiento del exalcalde José Carlos Acosta Ruiz, con 25%.
El resultado representa una mala noticia para Camacho.
No solamente perdió el primer lugar. Ahora el político que gobernó Xochimilco durante seis años se encuentra apenas dos puntos detrás de ella, prácticamente dentro del margen de error estadístico del estudio.
El cambio adquiere mayor peso cuando se revisan las mediciones anteriores.
En agosto, Ratio Estudios todavía colocaba a Circe Camacho encabezando la competencia con 29.2%, seguida por Erika Rosales con 26.4%, Flor Ivonne Morales con 24.5% y José Carlos Acosta muy atrás, con 14.3%.
La fotografía de septiembre es completamente distinta.
Rosales salta al primer sitio con 33%, Camacho baja a 27%, Flor Ivonne Morales se desploma hasta 6% en el ejercicio de SondeoElectoral.mx y, sobre todo, Acosta prácticamente duplica el registro que Ratio le asignaba semanas atrás, al alcanzar 25%.
GobernArte ya había detectado señales de recuperación del exalcalde. Su estudio del 18 de agosto ubicó a Erika Rosales con 22.9%, José Carlos Acosta con 21.1% y Flor Ivonne Morales con 17.9% entre perfiles de Morena.
Las metodologías y universos de las encuestas son distintos y no deben compararse como una serie estadística idéntica, pero juntas dibujan una tendencia política relevante: Acosta volvió a ser competitivo.
Y su principal fortaleza es la experiencia.
José Carlos Acosta Ruiz llegó a la alcaldía en 2018 y consiguió la reelección en 2021, por lo que estuvo al frente de Xochimilco prácticamente seis años. Antes de convertirse en alcalde había ocupado responsabilidades administrativas directamente relacionadas con la demarcación, entre ellas Desarrollo Regional, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, además de desempeñarse como asesor legislativo y funcionario en áreas de Desarrollo Social.
Ese recorrido significa estructura, conocimiento de los pueblos, barrios y colonias y, especialmente, experiencia operativa en una alcaldía donde el territorio suele pesar tanto como la popularidad en redes sociales.
Precisamente allí aparece la preocupación para Circe Camacho.
Su llegada al gobierno no parece haberse traducido hasta ahora en una consolidación electoral indiscutible. En mayo, LaEncuesta.mx la colocó con 43.8% de aprobación, el registro más bajo entre los 16 alcaldes de la Ciudad de México incluidos en aquel estudio.
Otros ejercicios también han mostrado un escenario cambiante. Cripeso colocó en julio a Erika Rosales con 27.09% y a Circe Camacho con 25.69% dentro de Morena, mientras Ratio devolvió a Camacho al primer lugar semanas después. La conclusión es que nadie ha logrado construir hasta ahora una ventaja irreversible.
La medición de septiembre, sin embargo, introduce un elemento nuevo.
Ya no es solamente Erika Rosales contra Circe Camacho.
Ahora José Carlos Acosta está a dos puntos de la alcaldesa y a ocho de Rosales, con tiempo suficiente para intentar cerrar ambas brechas antes de que Morena y sus aliados entren formalmente a la definición de candidaturas.
Para Circe, el problema ya no es únicamente alcanzar a Erika.
También tiene que evitar que Acosta la rebase.
Y en Xochimilco, donde el exalcalde conserva años de experiencia territorial y administrativa, esa posibilidad dejó de ser una especulación.







