Por Arturo Gutiérrez
- “Una novatada no deja de ser violencia por llamarse tradición”, sentenció el diputado de Morena, Alberto Vanegas Arenas, al presentar una iniciativa que busca frenar humillaciones, castigos y agresiones utilizadas como supuestos rituales de bienvenida en escuelas de la Ciudad de México.
Ciudad de México, 8 septiembre 2026.- Golpes, intimidaciones, ejercicios extremos, aislamiento o prácticas degradantes ya no podrían esconderse bajo el argumento de una “tradición escolar” si prospera la iniciativa presentada por el diputado Alberto Vanegas Arenas en el Congreso de la Ciudad de México.
El legislador de Morena planteó reformar la legislación educativa capitalina para establecer con mayor claridad qué son las llamadas novatadas y generar herramientas para prevenirlas, atenderlas y erradicarlas dentro de los planteles.
Vanegas sostuvo que el primer contacto de un estudiante con una nueva comunidad educativa tendría que estar marcado por la seguridad y la integración.
“Cualquier estudiante espera sentirse bienvenido, encontrar un espacio seguro y comenzar una nueva etapa. Pero para algunas y algunos jóvenes, esa bienvenida puede convertirse en una experiencia de miedo, humillación o violencia”, señaló ante el Pleno.
“Así se ha hecho siempre” ya no es argumento
Uno de los puntos centrales del planteamiento de Vanegas es desmontar la idea de que las novatadas deben conservarse porque anteriores generaciones también fueron sometidas a ellas.
“Durante mucho tiempo se ha dicho: ‘así se ha hecho siempre’ o ‘todos pasaron por lo mismo’. Pero que una conducta se repita durante años no significa que sea correcta”, afirmó.
Para el representante popular de Tlalpan, una dinámica de integración pierde cualquier carácter recreativo cuando obliga a una persona a soportar humillaciones o ponerse en riesgo para demostrar que merece pertenecer a un grupo.
“Nadie tendría que soportar una humillación para hacer amigos, aceptar un castigo para formar parte de un equipo o poner en riesgo su salud para demostrar que merece pertenecer”, dijo.
La propuesta busca modificar la Ley de Educación y la Ley para la Promoción de la Convivencia en el Entorno Escolar de la Ciudad de México.
El legislador dejó claro que la intención no es prohibir fiestas de bienvenida, encuentros deportivos o actividades entre estudiantes.
“No buscamos impedir las actividades de bienvenida ni la convivencia entre estudiantes”, subrayó.
Pero marcó una frontera clara.
“El límite aparece cuando una actividad deja de ser respetuosa y se convierte en una forma de humillar, intimidar, someter o poner en peligro a alguien”, agregó.
Casos graves encienden las alertas
Durante su intervención, Alberto Vanegas recordó que las novatadas han provocado episodios de gravedad tanto en la capital como en otras regiones del país.
Mencionó el caso registrado en 2015 dentro del equipo de fútbol americano Pumas CU, en el que un integrante tuvo que ser hospitalizado luego de ser cubierto con pintura no adecuada para la piel y sometido a ejercicios intensos bajo el sol.
Para Vanegas, estos antecedentes obligan a dejar de tratar el fenómeno como simples bromas entre estudiantes.
“Los casos conocidos en nuestro país confirman que no estamos frente a bromas inofensivas”, declaró.
El diputado señaló que existen reportes de jóvenes sometidos a golpes, aislamiento, privación de agua y alimentos o rutinas físicas extremas.
“Algunas personas han terminado hospitalizadas y otras, lamentablemente, han perdido la vida. No deberíamos esperar a que ocurra una tragedia para actuar”, advirtió.
Vanegas defendió que la convivencia escolar debe construirse a partir del respeto y no mediante mecanismos de sometimiento.
“Una novatada no deja de ser violencia por llamarse tradición. Tampoco se convierte en una broma porque otras generaciones la hayan tolerado”, sostuvo.
Finalmente, resumió el espíritu de la reforma con una frase que coloca el debate directamente en el terreno de la protección de los estudiantes.
“Las novatadas no forman carácter, generan miedo. No crean comunidad, reproducen violencia. Y ninguna tradición que lastima merece seguir siendo tradición”.
La iniciativa quedó en manos de la Comisión de Educación, Ciencia, Tecnología, Innovación e Inteligencia Artificial, que deberá analizar su contenido antes de que pueda avanzar en el proceso legislativo.






