Por Dana Rodríguez
CDMX, 14 septiembre 2025.- Durante la conferencia dominical La Chilanguera, el diputado Luis Chávez adelantó que se buscará firmar un convenio con la Secretaría de Planeación (Metrópolis) para blindar la participación ciudadana mediante mecanismos vinculantes. La promesa, sin embargo, llega en un contexto de escepticismo: hasta ahora, los grandes proyectos urbanos se han impuesto con consultas simuladas, formatos cerrados y escasa trazabilidad.
La inclusión de cláusulas para evitar la gentrificación y el desplazamiento forzado es urgente. En los últimos años, la ciudad ha sido testigo del avance de megaproyectos que han encarecido el suelo, desplazado comunidades vulnerables y convertido a la vivienda en un negocio especulativo.
Sin una participación ciudadana real —no solo testimonial—, los mecanismos institucionales corren el riesgo de volverse letra muerta.
Trazabilidad, gobernanza territorial y transparencia deben convertirse en ejes transversales del Plan General de Desarrollo.
Si no se establecen contrapesos externos, auditorías independientes y un seguimiento ciudadano constante, este plan terminará consolidando los privilegios de quienes han lucrado con el desarrollo urbano, y no de quienes habitan y construyen la ciudad día a día.





