Por Arturo Gutiérrez
CDMX, 19 noviembre 2025.- La Coordinación de Comunicación Social se transformará en la Dirección General de Comunicación Social, y su personal quedará protegido según los términos del dictamen. Si bien esta parte fue destacada para evitar acusaciones de despidos encubiertos, la reforma no define claramente cómo se evaluarán los resultados de esta nueva estructura ni qué mecanismos de rendición de cuentas se aplicarán.
Legisladores afirman que el nuevo modelo fortalecerá la transparencia y permitirá acercar el trabajo parlamentario a la ciudadanía. Sin embargo, especialistas y observadores del Congreso advierten que, cuando una sola entidad concentra la producción, transmisión, monitoreo y distribución de contenidos, las posibilidades de parcialidad aumentan y la pluralidad se debilita.
La congresista Claudia Neli Morales Cervantes aseguró que este rediseño posicionará al Canal como “eje rector” de toda estrategia comunicativa, pero no profundizó en los riesgos de consolidar un aparato de difusión que podría priorizar la agenda de las mayorías parlamentarias. En ausencia de salvaguardas externas —como un consejo ciudadano o un mecanismo independiente de evaluación—, el control de la narrativa legislativa quedará prácticamente en manos del propio Congreso.
Mientras tanto, la actualización obligatoria del Manual de Organización del Canal y los procesos de transferencia de recursos humanos y materiales podrían convertirse en un terreno fértil para opacidad administrativa y la creación de espacios que se repartirán entre los diputados de las distintas bancadas. La reestructura, presentada como ahorro y eficiencia, podría terminar siendo un reácomodo político disfrazado de modernización.






