Por Dana Rodríguez
Ciudad de México, 12 enero 2026.— El caso del Albergue Franciscano no sólo abrió un debate sobre el trato a los animales rescatados, sino también sobre el uso del discurso de bienestar animal para justificar decisiones opacas, advirtió la diputada local del PAN, Liz Salgado.
La legisladora sostuvo que la Ciudad de México ya cuenta con una Ley de Protección y Bienestar de los Animales que regula la operación de refugios y albergues, así como con un reglamento que establece requisitos y mecanismos de supervisión. Sin embargo, señaló que el problema central es que esas normas no se cumplen.
En ese sentido, pidió revisar con lupa la iniciativa anunciada por la Jefa de Gobierno en materia de albergues, para garantizar que no se trate de una sobre regulación innecesaria, sino de una propuesta que asegure aplicación real y vigilancia efectiva.
Finalmente, Liz Salgado exigió al Gobierno capitalino un informe detallado sobre dónde se encuentran los animales retirados del albergue, cuál es su evolución médica y qué garantías existen de que no serán nuevamente desplazados o puestos en riesgo. “La prioridad debe ser su bienestar, no los intereses alrededor del predio”, concluyó.




