Por Abigail Cruz
– Profesores del plantel Melchor Ocampo-Azcapotzalco denuncian miedo, cuestionan los protocolos internos y piden investigar posibles omisiones tras la muerte del docente
Ciudad de México, 31 de agosto de 2026.— La muerte del profesor Alberto Israel Jasso Cruz abrió una crisis dentro del Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México (IEMS). Ahora, la inconformidad llegó al paro de actividades.
La comunidad del plantel Melchor Ocampo-Azcapotzalco suspendió labores este lunes para exigir que las autoridades expliquen cómo actuaron frente a la denuncia que enfrentaba el docente y si se respetaron los procedimientos institucionales.
El reclamo es directo: profesores, estudiantes y padres de familia quieren saber quién tomó decisiones, qué protocolos se activaron, cómo fueron aplicados y si existieron negligencias u omisiones.
Jasso Cruz murió por suicidio el 21 de julio de 2026, mientras enfrentaba una denuncia por presunto abuso sexual presentada por una estudiante del plantel Carmen Serdán.
Antes de morir, según relataron sus compañeros, dejó una carta y un video en los que aseguró ser inocente, cuestionó la actuación de autoridades del IEMS y manifestó desconfianza hacia el sistema de justicia.
Los profesores Heladio Castro, Luz Virginia García Dávila, Eli Montaño y Ángel Custodio sostuvieron que el caso requiere una investigación independiente y rechazaron que la exigencia de debido proceso signifique desatender los derechos de quienes presentan denuncias.
El punto central, plantearon, es que la protección de una posible víctima y la presunción de inocencia deben coexistir dentro de procedimientos capaces de garantizar derechos para todas las partes.
“Hoy es un peligro para nosotros”
El conflicto tomó una dimensión mayor cuando docentes del IEMS aseguraron sentir miedo por las condiciones en las que actualmente realizan su trabajo.
El modelo educativo del Instituto contempla tutorías y asesorías personalizadas, además de las clases regulares, lo que genera una relación frecuente entre docentes y estudiantes.
“Hoy es un peligro para nosotros ser acusados injustamente”, denunciaron profesores durante la protesta.
Los manifestantes acusaron al Área Jurídica del IEMS de haber generado, en su opinión, un clima de acoso, hostigamiento y persecución contra Jasso. También sostuvieron que habría sido tratado como culpable desde el momento de la acusación.
Estas afirmaciones corresponden a la versión de los profesores movilizados y forman parte precisamente de los hechos que exigen investigar para establecer si existieron responsabilidades administrativas.
Presionan al IEMS para romper el silencio
La protesta también busca que se concrete la revisión de los protocolos internos planteada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, con participación de la comunidad educativa.
Para los inconformes, el caso Jasso obliga al Instituto a revisar de fondo qué sucede desde que se presenta una denuncia hasta que las autoridades adoptan medidas contra alguna persona integrante de la comunidad.
La trayectoria del profesor ha aumentado el impacto del caso dentro del IEMS.
Jasso estuvo vinculado al Instituto desde 2001. Comenzó en Servicios Generales, pasó al área de Inventarios y posteriormente se convirtió en Docente-Tutor-Investigador mientras continuaba con su preparación académica.
Era licenciado en Pedagogía y en Ciencias Políticas y Administración Pública, además de maestro en Administración por la UNAM. Desde 2020 daba clases en el plantel Carmen Serdán.
Los profesores también lanzaron un reclamo contra los tres sindicatos del IEMS, a los que acusaron de no haber auxiliado al docente pese a que, aseguran, solicitó apoyo en distintas ocasiones.
Su muerte dejó además a dos menores sin su padre, destacaron sus compañeros.
El paro de este 31 de agosto coloca ahora la presión sobre las autoridades del Instituto: la comunidad de Melchor Ocampo exige conocer qué pasó realmente en el caso Alberto Jasso, pero también quiere garantías de que una situación semejante será atendida mediante protocolos transparentes, imparciales y con debido proceso.






