Por Dana Rodríguez
CDMX, 03 agosto 2026.- La batalla política por el combate al despojo de inmuebles en la Ciudad de México tomó un nuevo giro luego de que Morena acusó al PAN de intentar apropiarse de una causa ciudadana mientras arrastra, aseguró, el peso político del llamado Cártel Inmobiliario.
Desde el Congreso capitalino, legisladores morenistas cuestionaron que Acción Nacional presente iniciativas para proteger el patrimonio de las familias cuando, afirmaron, uno de sus actuales representantes llegó al Poder Legislativo tras la salida de Christian Von Roehrich, exdiputado investigado por las autoridades capitalinas por su presunta participación en la red inmobiliaria de Benito Juárez.
El diputado Paulo García afirmó que el PAN carece de credibilidad para encabezar cualquier estrategia relacionada con el delito de despojo.
«Que el partido del Cártel Inmobiliario quiera abanderar la lucha contra el despojo es ofensivo para las víctimas».
Morena sostuvo que no basta con presentar propuestas legislativas cuando persisten cuestionamientos públicos sobre el desempeño de gobiernos panistas y sobre el origen político de quienes hoy encabezan esa agenda.
Durante su posicionamiento, García insistió en que las autoridades deben profundizar las investigaciones para determinar si existen conexiones entre quienes operan el despojo de inmuebles y las estructuras relacionadas con el denominado Cártel Inmobiliario.
El legislador también advirtió sobre lo que calificó como un riesgo detrás de la estrategia panista.
«Vemos con desconfianza que el PAN busque identificar y señalar predios vulnerables».
La bancada de Morena aseguró que mientras las alcaldías gobernadas por la oposición registran las tasas más altas de denuncias por despojo, el PAN intenta reposicionarse políticamente utilizando un tema que afecta directamente el patrimonio de miles de familias capitalinas.
El choque entre ambas fuerzas políticas anticipa que el combate al despojo será uno de los principales frentes de confrontación en el Congreso de la Ciudad de México, donde Morena busca convertir el tema en un nuevo eje de debate sobre corrupción inmobiliaria y responsabilidades políticas.








