Por Arturo Gutiérrez
CDMX, 27 mayo 2026.- La comparecencia de la alcaldesa de Tláhuac ante el Congreso capitalino se convirtió en un duro señalamiento público sobre el deterioro de los servicios, el aumento de la percepción de inseguridad y la opacidad en el manejo de recursos públicos.
Diputados del PAN acusaron que la administración local presume cifras y programas mientras miles de habitantes siguen enfrentando fugas de agua, inundaciones, movilidad deficiente y temor por la presencia del crimen en distintas zonas de la demarcación.
Federico Chávez sostuvo que existe una enorme distancia entre los informes oficiales y la realidad que viven diariamente los vecinos de Tláhuac, especialmente en temas hidráulicos.
El legislador exigió conocer el rezago real en drenaje e infraestructura de agua potable, además de transparentar la adquisición y operación de los camiones Vactor anunciados por la alcaldía para enfrentar emergencias por lluvias.
“Queremos saber cuánto bajaron o subieron delitos prioritarios como robo a transeúnte, robo de vehículo, violencia familiar, extorsión, narcomenudeo y homicidio”, reclamó durante la comparecencia.
El panista también pidió aclarar públicamente los señalamientos sobre gastos presuntamente excesivos relacionados con un evento de promoción rumbo al Mundial de Futbol, particularmente por compras de botargas que desataron polémica mediática.
La diputada Claudia Pérez advirtió que la población ya no quiere discursos ni estadísticas maquilladas, sino soluciones visibles y medibles frente a problemas que llevan años creciendo.
Subrayó que las quejas por desabasto de agua, inseguridad y caos vial son constantes, mientras persiste la preocupación por posibles desplazamientos en zonas de conservación ecológica.
Pérez pidió conocer con precisión qué resultados concretos ha generado la administración y cómo se están evaluando realmente los programas implementados por la alcaldía.
Aunque reconoció la importancia de programas sociales y preventivos, insistió en que la ciudadanía exige eficiencia, transparencia y acciones inmediatas ante el deterioro de la calidad de vida en Tláhuac.
La confrontación política dejó una imagen incómoda para la administración local: una alcaldía bajo presión por la inseguridad, el abandono de infraestructura y crecientes dudas sobre el uso de recursos públicos.






