Por Arturo Gutiérrez
CDMX, 21 mayo 2026.- El gobierno de Javier López Casarín enfrenta una nueva crisis por seguridad luego de que vecinos denunciaran que la salida de la Policía Bancaria e Industrial dejó colonias enteras con menos vigilancia y más robos.
En la zona alta de Álvaro Obregón, habitantes reportan incremento de asaltos, robo de autopartes y patrullajes insuficientes desde que la alcaldía cambió el modelo de seguridad en marzo pasado.
La diputada Claudia Montes de Oca del Olmo acusó que la administración local tomó decisiones “a espaldas de la comunidad”, eliminando un esquema de vigilancia que vecinos consideraban funcional para imponer otro que hoy genera desconfianza y sensación de abandono.
Torres de Potrero, Santa Rosa Xochiac, San Bartolo Ameyalco y Olivar de los Padres figuran entre las colonias donde habitantes aseguran sentirse más vulnerables por la escasa presencia policial durante noches y madrugadas.
El conflicto ya llegó al Congreso de la Ciudad de México, donde legisladores exigen explicaciones a la alcaldía sobre las razones operativas y presupuestales del retiro de la PBI, mientras crece el descontento ciudadano por una estrategia de seguridad que, acusan, debilitó la protección en zonas consideradas prioritarias.
“La paz y la confianza ciudadana no se construyen reduciendo vigilancia”, lanzó Montes de Oca en medio de reclamos vecinales que colocan nuevamente a la administración de López Casarín en el centro de las críticas por inseguridad.




