Por Arturo Gutiérrez
CDMX, 12 mayo 2026.- El Congreso de la Ciudad de México abrió un nuevo frente legislativo contra la discriminación tras la iniciativa presentada por la diputada Diana Sánchez Barrios para incluir educación antirracista y anticolorista en las escuelas del país.
La propuesta busca atacar un problema que, según la legisladora, sigue profundamente normalizado en México: que el color de piel continúe influyendo en las oportunidades de estudio, empleo y trato social.
Durante su posicionamiento, Sánchez Barrios sostuvo que el sistema colonial dejó jerarquías sociales basadas en la apariencia física y el origen étnico, cuyas consecuencias todavía permanecen en la actualidad.
“Debemos enseñar que ninguna niña y ningún niño valen más o menos por su color de piel”, expresó la diputada al defender la urgencia de transformar el sistema educativo mexicano.
¿Qué cambiaría con esta reforma?
La iniciativa plantea incluir contenidos obligatorios sobre igualdad, inclusión y combate a prejuicios dentro de la educación básica. La meta es prevenir conductas discriminatorias desde la infancia y fortalecer el respeto a la diversidad cultural y social del país.
Además, pone sobre la mesa un tema que durante años fue minimizado: el impacto del colorismo, entendido como el trato preferencial hacia personas de piel más clara incluso dentro de un mismo grupo étnico.
La legisladora insistió en que reconocer el racismo no divide a México, sino que permite enfrentar una problemática estructural respaldada incluso por estadísticas oficiales.
El debate ya comenzó en el Congreso y podría convertirse en una de las discusiones sociales más intensas del año rumbo a una reforma educativa con impacto nacional.





