Por Arturo Gutiérrez
CDMX, 14 abril 2026.- La Ciudad de México dio un paso decisivo hacia la transformación de su modelo social al aprobar en comisiones legislativas la reforma constitucional que reconoce el derecho al cuidado como eje estratégico de bienestar, igualdad y desarrollo económico, una medida que pone en el centro una actividad que genera el 28 por ciento de la economía de la capital.
El dictamen aprobado por unanimidad modifica los artículos 3 y 9 de la Constitución local para blindar jurídicamente el derecho a cuidar, a ser cuidado y al autocuidado, consolidando un nuevo paradigma de corresponsabilidad entre personas, gobierno, sector privado y sociedad civil.
El diputado Víctor Gabriel Varela López destacó que casi una tercera parte de la actividad económica de la ciudad depende de los servicios de cuidado, tareas que históricamente han recaído de forma desproporcionada en las mujeres sin reconocimiento formal, remuneración justa ni respaldo institucional.
“Durante décadas, las mujeres han sostenido silenciosamente una parte fundamental de la economía y del tejido social; esta reforma comienza a saldar esa deuda histórica”, señalaron legisladores durante el debate parlamentario.
La diputada Valentina Valia Batres Guadarrama explicó que el Sistema de Cuidados contemplado en la reforma tiene una dimensión tridimensional: garantiza el derecho de las personas a brindar cuidados, recibirlos y ejercer el autocuidado, bajo criterios de equidad de género y distribución equilibrada de responsabilidades.
La iniciativa promovida por Clara Brugada Molina y Tania Nanette Larios Pérez también fortalece la obligación institucional de diseñar políticas públicas permanentes que permitan profesionalizar el sector, certificar capacidades, ampliar cobertura territorial y asegurar acceso igualitario a servicios de cuidado.
Con esta reforma, la capital del país se coloca a la vanguardia nacional en el reconocimiento constitucional del cuidado, al asumir que estas tareas no son un asunto privado, sino una responsabilidad colectiva indispensable para el funcionamiento económico y social.
El siguiente paso será la discusión en el pleno del Congreso local, donde esta reforma podría convertirse en uno de los cambios constitucionales más trascendentes en materia de derechos sociales en la historia reciente de la ciudad.






