Por Dana Rodríguez
Ciudad de México, 11 de marzo de 2026.
Durante más de una década, los parquímetros de la capital han sido una mina de oro para el gobierno, pero para las colonias donde operan el beneficio ha sido mínimo.
Así lo denunció la diputada del PAN Laura Álvarez Soto, quien acusó que el sistema terminó convertido en “la caja chica del Gobierno de la Ciudad de México”.
Las cifras son demoledoras:
entre 2013 y 2023 se recaudaron cerca de 4 mil millones de pesos, pero solo 453 millones regresaron a las colonias, es decir, apenas el 11%.
Para corregir lo que calificó como un esquema injusto, la legisladora presentó una reforma para que al menos el 40% de lo recaudado por parquímetros se invierta directamente en las colonias donde se cobra el servicio, y no solo el 30% como actualmente se establece.
Ese dinero, explicó, debería reflejarse en mejores calles, luminarias, seguridad, parques y movilidad, y no perderse en las cuentas generales del gobierno.
El caso más polémico ocurre en Miguel Hidalgo.
Colonias como Polanco, Anzures y Lomas de Chapultepec generan 228 millones de pesos al año, pero desde que inició el sistema solo han recibido entre 90 y 120 millones en obras.
Es decir, solo el 5% de lo que han aportado.
Mientras tanto, alrededor de 3 mil 500 millones de pesos terminaron en la Tesorería capitalina, sin claridad sobre su destino final.
“Los parquímetros no pueden seguir siendo el cochinito del gobierno”, sentenció Álvarez.
La legisladora insistió en que el ordenamiento del estacionamiento no debe ser únicamente un mecanismo de recaudación, sino una herramienta de justicia urbana para los vecinos que soportan el sistema todos los días.
La reforma ahora deberá discutirse en el Congreso capitalino, en medio de un debate creciente sobre el destino de uno de los negocios más rentables del gobierno de la ciudad.





