Por NOTICIASCD.MX
– Banquetas rotas, cruces inseguros y 18 estaciones del Tren Ligero sin accesibilidad real ponen en jaque la imagen de la CDMX rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026
Ciudad de México, 04 marzo 2026.— A menos de 100 días del arranque del Mundial 2026, el entorno del hoy llamado Estadio Banorte luce como un pendiente incómodo para el Gobierno capitalino: banquetas intransitables, pendientes imposibles, desniveles, cruces inseguros y trayectos peatonales fragmentados que convierten el acceso en una carrera de obstáculos, especialmente para personas usuarias de silla de ruedas.
Desde tribuna, la diputada Luisa Fernanda Ledesma Alpízar presentó un Punto de Acuerdo para exhortar a la Secretaría de Obras y Servicios, a la Secretaría de Movilidad y a la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México a implementar acciones coordinadas que garanticen accesibilidad universal no sólo dentro del estadio, sino en todo el trayecto: desde las 18 estaciones del Tren Ligero que conectan con el recinto, hasta el último metro de conexión con el espacio público.
“La accesibilidad no es colocar una rampa aislada; es que todo el camino funcione. Cuando un tramo falla, el derecho a moverse libremente se rompe”, sentenció la legisladora, al subrayar que persisten barreras físicas que impiden un acceso seguro y autónomo.
El exhorto advierte que la capital será la única ciudad en inaugurar tres Copas del Mundo, lo que eleva el estándar de responsabilidad en derechos humanos, inclusión y movilidad. La Constitución federal reconoce el derecho a la movilidad en condiciones de seguridad, accesibilidad e igualdad; la Constitución local y la legislación en materia de discapacidad obligan a aplicar diseño universal y ajustes razonables. Hoy, en los hechos, el entorno del estadio no cumple.
El llamado no es menor: atender el perímetro del Estadio Banorte rumbo al Mundial no sólo es una exigencia internacional, sino la oportunidad de dejar infraestructura incluyente permanente para personas con discapacidad, adultas mayores, niñas, niños y población con movilidad limitada.
La cuenta regresiva avanza. El balón está por rodar, pero en las calles alrededor del estadio todavía hay obstáculos que la Ciudad de México no puede darse el lujo de ignorar.





