Por Dana Rodríguez
CDMX, 14 enero 2026.- Mientras llama a “no politizar” el caso del Refugio Franciscano, la bancada de Morena en el Congreso capitalino cerró filas en torno a la Jefa de Gobierno y evitó cualquier señalamiento crítico sobre el contexto que rodea el predio desalojado, incluido el litigio inmobiliario que ha despertado sospechas entre organizaciones animalistas.
La diputada Xóchitl Bravo pidió dejar de lado el debate político y confiar en las acciones del Gobierno, al tiempo que anunció campañas de adopción y recorridos por albergues como parte de la estrategia institucional para reposicionar el tema en la agenda pública.
Sin embargo, la mayoría legislativa fue enfática en marcar una línea roja: no involucrarse en el conflicto legal del predio, pese a que la posible venta para desarrollos inmobiliarios ha sido uno de los principales cuestionamientos tras el desalojo.
Aunque Bravo Espinosa pidió a la Alcaldía de Cuajimalpa frenar cualquier trámite relacionado con proyectos inmobiliarios, el Congreso evitó profundizar en el tema y concentró su discurso en el bienestar animal, alineándose plenamente con la postura de la Jefa de Gobierno.
Así, Morena y sus aliados apuestan por una narrativa de diálogo, transparencia y amor por los seres sintientes, mientras la oposición y activistas advierten que el caso del Refugio Franciscano revela omisiones históricas del Estado y una mayoría legislativa dispuesta a defender al Ejecutivo, incluso en medio de la controversia.






